Aceptamos que los álbumes ilustrados son una buenísima opción de compra o de préstamo para sacar de la biblioteca porque el término nos recuerda que esos cuentos son especiales. Pero ¿especiales por qué? Aunque parezca que salta a la vista, a veces no queda claro y no es raro escuchar esta pregunta en la librería.

Me la han hecho mil veces y las mil he salido airosa pero siempre me he quedado con las ganas de poder decir: Esta ha sido mi respuesta pero, mucho mejor que yo, podrá responderte un/a ilustrador/a de cuentos. Gracias a esta maravillosa ventana, en forma de web, puedo hacer que cualquier persona pueda leer la respuesta.

En esta ocasión, vuestra duda la va a responder una ilustradora: Raquel Blázquez, o Bonita del Norte, o Raquel Bonita… da igual cómo la llames porque lo esencial en ella lo plasma en sus dibujos, en la creatividad de sus historias. Raquel lleva la literatura por bandera, no voy a enrollarme contándote las MIL Y UNA virtudes que tiene porque para eso tiene un portfolio donde puedes ver todos sus trabajos y donde puedes comprobar todo lo que digo. Su último título publicado es: ¿Por qué los dragones no usan chistera?, de editorial Jaguar, y probablemente es uno de los cuentos que más me han divertido y marcado este último año. Lo que no dice su portfolio, pero te lo aseguro yo, es su maravillosa predisposición a todo, su sonrisa al contar cuentos y la alegría que da tenerla cerca (aunque sea virtualmente).

No me enrollo más, te dejo con ella. Raquel Bonita responde a…

¿Qué es un álbum ilustrado?
¿En que se diferencian los álbumes ilustrados de otros cuentos “normales”?

El álbum ilustrado o libro-álbum es un tipo de libro generalmente infantil que combina texto e ilustración. La principal característica del álbum ilustrado, es que el texto no tiene sentido sin la ilustración y la ilustración no puede vivir sin el texto. Es decir, ambos tienen un papel narrativo complementario y juntos crean un lenguaje específico.

En mi trabajo como ilustradora cuando me enfrento al texto de un escritor trato de tener en mente estas palabras de Maurice Sendak“Un ilustrador es, para mí, una persona que ama tanto la historia que le hubiera gustado escribirla, y lo más cerca que está de ello, es de ilustrarla”, y continúa, “debes encontrar algo dentro del texto que ni siquiera el autor sabe que existe”*. Creo que ahí reside la magia del álbum ilustrado y, además, hace que el ilustrador adquiera un protagonismo paralelo al del escritor. Ambos son coautores del álbum.

Dos lenguajes, palabra e imagen, que narran juntos para convertirse en un todo único.

Esta es principalmente, y a mi entender, la diferencia con un cuento ilustrado “normal”. Los cuentos suelen estar llenos de descripciones y detalles en el texto y, aunque la ilustración aporte, en realidad el texto puede vivir perfectamente sin la ilustración. Esto en un álbum ilustrado no tiene cabida. En el álbum todo aquel detalle que sea redundante sobra a no ser que tenga un objetivo narrativo. Uri Shulevitz en su libro Writing with pictures, habla de su proceso de trabajo y de cómo el texto al principio es uno y al final acaba siendo muy diferente, eliminando palabras que la imagen ya cuenta de forma que texto e ilustración no sean repetitivas y trabajen juntas en el desarrollo de ese lenguaje común.

Hablar de tú a tú con el lector

Por otro lado, yo descubrí el libro-álbum de la mano de Gustavo Puerta, de quien aprendí que el álbum ilustrado debe hablar de tú a tú al niño. Creo que esto debe ser algo también muy importante a la hora de definir el libro-álbum. Aunque es una característica que no debería ser solo atribuible a este tipo de libros infantiles.

La literatura infantil está, generalmente, escrita por adultos y algunos de esos adultos utilizan este medio narrativo (muchas veces inconscientemente) para tratar con condescendencia a los niños, como si se les mirara desde arriba. Pasa lo mismo con ese sentido didáctico que buscan muchos padres en la literatura infantil. La literatura infantil debe colocarse a la altura del niño, mirarlo, como dice Puerta, de tú a tú. Y alejarse de todo objetivo que no sea el lúdico o estético. Los adultos cuando leemos una novela no buscamos aprender algo en concreto, leemos por diversión. ¿Por qué entonces buscamos constantemente libros funcionales que enseñen al niño algo? Está claro que los libros infantiles van a ayudar al niño a descubrir el mundo, pero creo que ese aprendizaje debe hacerse desde el juego y no convertirse en un objetivo en sí mismo. Por eso por último diría que para mí el libro-álbum debe ser juego. Debe abrir al niño a nuevos mundos donde zambullirse huyendo de moralinas o códigos de conducta.

Raquel Bonita

An illustrator in my own mind — and this is not a truth of any kind — is someone who so falls in love with writing that he wishes he had written it, and the closest he can get to is illustrating it. And the next thing you learn, you have to find something unique in this book, which perhaps even the author was not entirely aware of. And that’s what you hold on to, and that’s what you add to the pictures: a whole Other Story that you believe in, that you think is there. Maurice Sendak

Publicista y diseñadora, se pasó a la ilustración infantil cuando descubrió que dentro de ella seguía viviendo aquella niña que devoraba libros a escondidas hasta que se caía de sueño.

Raquel Bonita

Ilustración infantil | Cuentacuentos

¡Comparte tu duda!

Leave a Comment

Your email address will not be published. Marked fields are required.