cuento para el verano

Cuentos para leerte el verano

La noche ha prendido sus claros diamantes en el terciopelo de un cielo estival.
| Jacinto Benavente

Tras unos meses de desconexión del mundo editorial y antes de retomar la actividad en este blog, he estado repasando la actividad que han tenido las editoriales de Literatura Infantil y Juvenil durante todo este tiempo. Así que voy a aprovechar la circunstancia para ponerme al día de las novedades y lecturas anteriores que me había dejado en el tintero. Prepárate porque pienso contártelo todo.

Habrá muchísimos títulos que se me escapan, así que no pretendo hacer una recopilación de todos los títulos publicados en lo que va de año, sino que voy a poner sobre la mesa aquellos títulos que me parezcan más interesantes como propuestas de lectura para que te leas el verano entero.

Los cuentos que nos cautivan lo hacen por muchísimas razones, pero particularmente las novedades editoriales tienen un «extra» (ese olor a nuevo) que nos pone especialmente complicado escoger entre ellas. En mi opinión, para destacar o ser interesante, una novedad editorial no necesita tener demasiados artilugios o títulos rimbombantes. En mi opinión, solo necesitan:

  • Sencillez
  • Calidad
  • Libertad
  • Voz

Sencillez, calidad, libertad y voz: cuatro puntos que, para mí, son clave en el mundo de la LIJ porque cierran filas ante el bombardeo diario de propuestas de ocio que van encaminadas hacia el consumo, el gasto, el desgaste, la repetición absurda, lo ajeno… la literatura infantil que puede y deber ser leída pone en el centro al lector y su mundo: su mente.

Si quieres saber más, en el próximo artículo te hablaré largo y tendido sobre estas claves para elegir lecturas frente a un escaparate lleno de novedades. Ahora pasemos al cogollo jugoso del asunto. ¿Qué novedades de LIJ puedes llevarte para leer este verano? Toma nota porque vas a quererlos todos, pero si no tienes para apuntar no pasa nada, porque aquí al lado te dejo un botón para descargarte un documento con todas las propuestas.

Léete el verano

1. La playa mágica – Crockett Johnson, Editorial Corimbo: este libro huele a nostalgia de la buena, de la que te hace revivir momentos únicos. Porque nuestros recuerdos de playa son tan sencillos como los que se narran aquí, el autor sabe captar el equilibrio perfecto que hay entre la realidad y las imágenes que suceden dentro de la imaginación de un niño mientras juega.

2. El zorro conduce – Susanne Straßer, Editorial Juventud: aquí vamos con buena ración de cosas divertidas, este cuento tiene mucho más de lo que puedes ver exteriormente y es uno de los favoritos para guardar en la maleta este verano. El color, la acción, el espíritu gamberro… todo tiene un resultado positivo, todo suma. Variedad de animales pasarán a toda mecha por sus páginas y estoy de acuerdo: mejor leerlo en voz alta.

3. 100 conceptos sobre arte – Susie Hodge / Marcos Farina, COCO Books: imprescindible, así es este libro que nos invita a conocer los conceptos, materiales básicos y secretos de los artistas a lo largo de la Historia. A mí me parece que es una puerta abierta al pensamiento crítico; ideal para adentrase en el mundo del Arte a través de un montón de propuestas creativas.

4. Un cocodrilo en el bolsillo – Pato Mena, Apila Ediciones: maravillosa personalidad del personaje principal. Parece que Tina guarda algo en el bolsillo muy peligroso, muy carnívoro… ¡un cocodrilo! Con esta premisa puede que el cuento no acabe bien pero en esta historia hay múltiples salidas gracias al poder de la amistad, la decisión y la imaginación.

5. El viaje de Castor – Uxue Juárez / Araiz Mesanza, editorial Bookolia: los viajes siempre nos aportan experiencias nuevas. Un viaje nunca es igual a otro, ni siquiera cuando vamos al mismo sitio. Atravesar el bosque es adentrarse siempre en un sueño, en un diálogo con la naturaleza muy especial. Castor se sube en el autobús y emprende ese viaje, se dirige a casa de su abuelo y el bosque será su verdadero compañero.

6. Home – Rut Pedreño, editorial Sallybooks: aunque ya no sea «novedad» sí es una de las propuestas más interesantes de esta lista, Home es un cómic juvenil de experiencias interiores; un reto para conocernos a nosotros mismos con todos los temores que eso conlleva. Me encanta el estilo de los dibujos de este cómic y sus colores. La historia narra el verano de Sofía, quien se refugia en el bosque y sus dibujos para estar tranquila pero sus días cambian cuando conoce a Jess.

7. 22 manera de no ser – Eleonora Arroyo / Ariel Cortese, editorial Tres Tristes Tigres: este libro es un juego, así de simple. Su premisa es «¿qué hace que las cosas sean?» y en ese reto, nada sencillo, nos embarcamos en darle respuesta definiendo lo que no es. Perfecto para mentes curiosas que pretenden descubrir y entender el mundo que nos rodea.

8. Las matemáticas del universo – Soledad Romero Mariño / Renee Hao, Zahorí Books: aquí vas a encontrar un mundo repleto de belleza, de armonía, porque la naturaleza es un juego matemático lleno de vida que nos enseña lecciones a diario. En esta propuesta de lectura aprenderás a ver la naturaleza desde otro punto de vista: llena formas geométricas, de números, de patrones…

9. Cuando las ranas críen pelo – Pato Mena, editorial Pastel de Luna: vaya regalo nos han hecho desde la editorial Pastel de Luna con este cuento. Una lectura para reírse a gusto de las mil y una variedades que nos inventamos los adultos para decir, sencillamente, «que no». Aquí el objetivo es pasar un buen rato, quitarnos el antifaz de personas adultas serias y jugar con el lenguaje.

10. En verano – Giovanna Zoboli / Philip Giordano, Libros del Zorro Rojo: ¿somos conscientes de todas las cosas que ocurren cuando hace frío o calor? Este álbum ilustra los detalles de los cambios de temperatura. Acciones simples que llenan nuestro día a día pero que tienen su belleza particular. Giovanna Zoboli y Philip Giordano nos muestran esa belleza mediante un texto e ilustraciones sencillas.


11. Días como este – Oriane Smith / Alice Gravier, Libros del Zorro Rojo: la serenidad hecha álbum ilustrado. Si todavía no lo has leído, ¿a qué esperas? Dentro de este libro vas a encontrar la paz de los días de descanso, de la naturaleza que sigue su devenir tranquilo, día tras día. El afán de cada jornada es diferente pero hay verdades inmutables que podemos descubrir si paramos un poco.

12. Ya somos 15 – Sergio Vilchez / Edu Flores, Apila ediciones: con personajes muy cañeros e historias originales nos recibe este cuentazo de «grandes» dimensiones (32 x 22cm.). La serpiente parece que se ha despertado con hambre no solo de animales, también de buenas historias. Un álbum ilustrado sobre todo con humor, tanto en el texto como en las ilustraciones.

13. El último verano – Kim Jihyun, editorial Juventud: te puede parecer que este álbum es triste en sus tonalidades, que tiene un aire melancólico incluso en su título, y es verdad. La tristeza, la melancolía, las despedidas, la nostalgia… también siembran emociones positivas que crecen dentro de quien la lee. Así, estas emociones son un tránsito necesario. No lleva texto, nos sumergimos directamente en las ilustraciones que nos transportan a disfrutar de cada momento, de cada estrella que vemos en el cielo. Todo quedará grabado en el recuerdo. No me preguntes por qué este libro me recuerda emocionalmente a otro del que hablé hace un tiempo en el blog, Lunámbula.

14. Gardinella y el gran viaje – Daniela Godel, editorial Libre Albedrío: cuentos sobre viajes, viajeras y viajeros, hay muchísimos pero aquí pongo un ejemplo de un cuento con «VOZ» propia. Este viaje es tan real como nosotros queramos admitir, porque no solo es caminar hacia otro lado sino hacerlo en grupo, con un equipaje que debe ir vaciándose y un futuro incierto. ¿Se puede encontrar color frente a todo eso? Gardinella puede responderte.

15. Spioutnik – Jérôme Camil, Tramuntana Editorial: qué quieres que te diga, a mí ese pollito astronauta de la cubierta ya me convence. Tampoco necesita mucho más porque la personalidad de Pío es arrolladora. Está convencido de que irá a Marte y allí hará muchos amigos, ¿tendrá quien se burle de él y le diga que eso es imposible? Desde luego que sí, pero no subestimemos al gran astronauta que Pío lleva dentro.

16. Piensa – Shinsuke Yoshitake, editorial Pastel de Luna: usamos la mente igual que usamos nuestros músculos, para hacerlo bien hay que entrenar. Y a veces nos saldrán pensamientos surrealistas, extravagantes o reflexiones que parezcan bobas pero cada pregunta que nos hacemos nos enriquece. Así, sus protagonistas no paran de pensar, ¿llegarán a alguna conclusión? No es el único libro de Shinsuke Yoshitake que te recomiendo en este artículo, será por algo.

17. Nicoleta y el misterio del colmillo – Katia Klein / Rut Pedreño, editorial Sallybooks: Mejor Cómic Infantil y Juvenil en el 40 Salón del Cómic de Barcelona. No me extraña este premio porque la historia de Nicoleta se hace querer, en todos los sentidos: crecer es maravilloso y este cómic nos lo cuenta de forma entrañable y divertida. Todo me gusta en esta propuesta que mezcla fantasía y realidad, llena de expresividad. Sí o sí tienes que leerlo, este cómic es de 10. Viniendo de la mano de Sallybooks, ¿qué otra cosa podría ser?

18. ¡No soy un monstruo! – Shinsuke Yositake, Libros del Zorro Rojo: ya te dije antes que no nos íbamos a despedir sin traer de nuevo al escritor japonés Shinsuke Yoshitake. Debo confesar que este libro aun no lo tengo, ni lo he leído, pero está entre los elegidos porque ya me gustó su anterior título: Ese robot soy yo, también publicado en Libros del Zorro Rojo, lo usé en una de las sesiones de cuentacuentos del Summer Camp del verano pasado y fue todo un éxito.

19. Gato en el camino – Nicanor Parra / Joan Casaramona, Libros del Zorro Rojo: la última propuesta es de las mejores porque conjuga una propuesta gráfica rompedora con textos de Nicanor Parra, que lo son de igual modo. Una narración que nos deja paseando, junto con gato, por las mil posibilidades de la vida y el azar. El escritor latinoamericano es uno de los más destacados del siglo XX, su genialidad hace que este «anticuento» no lo sea por absurdo sino por libre. Como tal, es una lectura 100% recomendada, razón por la cual termino con ella esta lista de 19 títulos (vaya… ¿no podían ser 20?) que SEGURO van a dejarte pegado a la toalla, bajo la sombrilla y leyendo.


Espero que compartir este ratito sobre LIJ te haya servido para decidirte por alguna de las novedades editoriales que tienes ahora mismo en tu librería o en la biblioteca. Si aun así no te he sacado de dudas, no lo pienses más… ¡llévatelas todas!

Gracias por haberme acompañado pero, por favor, que esto no sea un monólogo sino un diálogo, así que espero que te animes a participar en los comentarios del blog o de las redes sociales (en Facebook, Instagram o Youtube), me encantaría saber tu opinión.

Para seguir leyendo y respirando buenas historias, nos vemos en la página siguiente.

Guarda todas las lecturas que te he recomendado en un mismo documento, con la información, sinopsis de las editoriales, edad recomendada y la cubierta de cada una.

Otras lecturas

  1. Serrato, Elena (2018): Puncho, editorial Sallybooks, 48pp.
  2. Galliez, Roxanne M. / Ratanavanh, Seng Soun (2016): Espera, Miyuki, editorial Juventud, 28pp.
  3. Sendak, Maurice (2018): ¡Dídola pídola pon!, Kalandraka editora, 72pp.
  4. Hernández, Mar (2015): Gordito, editorial Sallybooks, 34pp.
  5. Sáez Castán, Javier (2007): La merienda del Sr. Verde, ediciones Ekaré, 36pp.

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El pez que sonreía

Mentiras que ganan juicios,
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios

de los peces de ciudad
que perdieron las agallas,

en un banco de morralla,
en una playa sin mar
.

Peces de ciudad | Joaquín Sabina


Hay infinidad de cuentos y álbumes ilustrados publicados, algunos nos descubren el mundo exterior y otros, por el contrario, nos hablan de los «paisajes» que habitan nuestro mundo interior. La propuesta lectora de hoy se encuentra en este segundo grupo. Una historia que, a pesar de hablar de peces, de un humano y un puente con farolas, está escrita para hablar del apego, la luz interior que nos hace sentir bien o mal y los recuerdos.

Para dar un paso más en las lectura hay que arriesgar, atreverse a leer dentro de uno mismo. Como bien puedes intuir, esta lectura no va de edades recomendadas, ni de nivel lector definido, en esta ocasión te reto a un viaje hacia cualquier dirección, tú la marcas. Te reto a sumergirte y te doy la bienvenida a: El pez de sonreía, una obra de Jimmy Liao, editado y publicado por Barbara Fiore Editora.

Un hombre solitario que pasea por la ciudad, encuentra en un pez la mirada de complicidad que le llena por dentro. Siempre que pasa al lado de la gran pecera, ese pez le sonríe y aletea como si estuviera hablando con él. El hombre siente la necesidad de llevarse a ese pez a su casa, quiere ser «el dueño de ese pez». Una vez en casa, todo parece ir sobre ruedas, las sonrisas unen a ambos en una convivencia perfecta. Basta una sola noche, un solo sueño para que algo dentro del hombre (ya no tan solitario) cambie por completo. Cuando despierta no ve de igual modo a su pez, ni a sí mismo. Solo entonces, nuestro hombre reúne el valor necesario para emprender su gran viaje.

¿Por dónde ha de pasar hasta llegar a su destino? ¿Cuál es el objetivo de su viaje?

Tendrás que leer la historia para encontrar respuestas. No me gusta contar el final de los cuentos ni me gusta desvelar aquello que debe quedar entre libro y lector/a, pero sí voy a compartir contigo algunas de las ideas que me han acompañado a lo largo de las múltiples lecturas que he disfruta con esta maravillosa historia. Efectivamente, no es la primera vez que leo El pez que sonreía; lo tengo en casa desde 2010 y cada vez que lo he abierto ha abierto nuevos horizontes en mi pequeño mundo.

Estos horizontes son los que quiero compartir contigo, así que te sirvo café y seguimos charlando.

Encontrar miradas

No hay nada más poderoso que sentir que algo (lo que sea) te mira, te habla o se dirige a ti.

interior de «el pez que sonreía», de Jimmy Liao – Barbara Fiore Editora

Fíjate, hay una ligera diferencia entre título en inglés de este cuento y el de la traducción que me gustaría dejar caer por aquí. El título original es The fish that smile at me (El pez que me sonrió). ¡Cómo cambian las sonrisas cuando creemos o sabemos que van dirigidas a nosotros! Una sonrisa es bella pero lo es más cuando tú mismo eres el receptor o causante. El hombre solitario que quería ser dueño de un pez no quería serlo porque ese pez tuviera la capacidad de sonreír…. lo que dispara toda la historia de este cuento es que el hombre solitario piensa que ese pez le ha sonreído a él.

Por eso, si algo me ha calado de esta lectura es el darme cuenta de la importancia de las miradas. No solo miradas (de forma literal) entre personas humanas. Me refiero a nuestra búsqueda y encuentro de señales que nos marquen un camino, que nos den valentía, algo o alguien que nos reafirme.

El vuelo de una mariposa, una ráfaga de viento en el segundo oportuno, un cruce de miradas en la calle, una sonrisa tras el cristal, un árbol que mece sus ramas cuando estás debajo… ¿todo eso nos habla a nosotros? 

El apego es un velero llamado libertad

A veces tardamos en entender el significado de esto pero en lecturas como la de hoy encontramos la esencia de la libertad. La liberación personal es un camino y en él, cuando decides andarlo, surgen la felicidad, la danza, la falta de complejos, la infancia… 

Por eso me gusta tanto este título del catálogo de Barbara Fiore, porque resume a la perfección la necesidad que tenemos los humanos de librarnos de nuestra pecera. El hombre lo ve en sueños y ese sueño le cambia por completo, ve claro lo que necesita aunque esa decisión le angustie. Poco a poco irá comprendiendo y recordando.

interior de «El pez que sonreía», de Jimmy Liao – Barbara Fiore Editora

Prueba a leer este cuento desde la perspectiva del pez que sonríe. Es un juego sencillo, hazte con un cuaderno y con un lápiz y escribe el texto que te sugieran las imágenes pero, en tu juego, es el pez quien toma la palabra. Si lo haces cuéntamelo, así sentiré que estoy menos sola en esta locura. Será una señal más de compañía en este mundillo lector. Incluso puede (y esto es una amenaza) que comparta por redes sociales, Instagram y Facebook, algo del texto que yo escribí. 

Toda esta charla viene a decir que esta lectura es especial y necesaria. Si aún no lo tienes, estás tardando. Ve a tu librería de confianza o a tu biblioteca más cercana y pregunta por El pez que sonreía, de Jimmy Liao, con el sello de elegancia y buen hacer siempre de Barbara Fiore Editora.

Sería muy tentador recomendarte (también) todos los demás títulos publicados de Jimmy Liao, pero creo que es al contrario, al ilustrador chino de infancias adultas hay que leerlo en pequeñas dosis. Te recomiendo que sigas esta estela leyendo Lunámbula, y ya se lo puedes agradecer a Libros del Zorro Rojo.

Es una fácil pero intensa, maravillosa y nostálgica, divertida y verdadera, triste y optimista, azul y verde. Dicho esto vuelve a mirar la cubierta, son muchas cualidades las de este «pez» que libera a «su dueño» con una sonrisa.

Nos vemos en la página siguiente.

Otras lecturas

  1. TURKOWSKI, EINAR (2017): Lunámbula, ed. Libros del Zorro Rojo, 32 pp.
  2. ISERN, SUSANNA y POURCHET, MARJORIE (2016): En la azotea, ed. La Fragatina, 40 pp.
  3. SOBRINO, JAVIER y DELICADO, FEDERICO (2019): Pinzón, Ed. Cuento de Luz, 28 pp.
  4. LOULENDO, SARAH y ROI, ARNAUD (2019): ¡Libres al fin!, Ed. Zahorí Books, 20 pp.
  5. DELICADO, FEDERICO (2014): Ícaro, Ed. Kalandraka, 40 pp.
  6. RUIZ, JOSÉ ANTONIO y PINTO (2016): Los gansos, La Guarida Ediciones, 61 pp.

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Gordito

Hasta las lilas bajaron sus ramas a su encuentro, y el sol brilló, tibio y suave. Crujieron entonces sus plumas, irguióse su esbelto cuello y, rebosante el corazón, exclamó: – ¡Cómo podía soñar tanta felicidad!

Hans C. Andersen, El patito feo

Es alentador encontrar lecturas que busquen unir a las personas. Alentador por lo necesario que resulta que empaticemos con las personas de nuestro entorno y con las que ni siquiera conocemos.

Gordito es una historia llena de ternura pero a la vez de mucha determinación. Un círculo azul, con pantalones y tirantes rojos, nos saluda desde la cubierta, sonriente, divertido… todo invita a la despreocupación. Al comenzar la lectura, su autora (Mar Hernández) va presentando todo un mundo lleno de formas geométricas, de simetrías y juego de líneas rectas y curvas con los que cada personaje va tomando forma. 

interior, detalle de una de las ilustraciones de «Gordito», Mar Hernández, ed. Sallybooks

A Gordito le cuesta mucho integrarse en esta sociedad de polígonos en la que vive. Intenta acercarse a los demás, contarles sus cosas y compartir con ellos todo lo que a él le gusta hacer. Pero Gordito se siente triste porque todos sus intentos para hacer amigos son en vano, se desespera intentando parecerse al hexágono, al cuadrado y al triángulo equilátero. ¡Ya no sabe qué hacer!, con lo bonitas de son sus canciones… 

En el transcurso de esta sencilla lectura, nuestro redondo personaje aprenderá que dentro de una misma sociedad conviven personalidades de todo tipo, que no tienes que cambiar o parecerte a nadie para ser más feliz. Cuando menos lo esperas ¡zas! aparece quienes encajan con tu propia geometría.

No te cuento más sobre el final de la historia, es mejor que lo descubras en casa. 

Este es un cuento pequeño, cuadrado, manejable y editado en cartoné, maravillosamente ilustrado por Mar Hernández, quien estampa en cada página un encuentro con distintas personalidades y estados de ánimo. Dentro de Gordito te vas a encontrar con un forzudo y enfadado hexágono, un triángulo bastante estresado,

La autora transmite cada una de estas emociones a través de los colores, los trozos y las texturas. Por ejemplo, creo que el hexágono siempre está enfadado porque lo siento a través del lápiz de color rojo, porque los trazos están muy marcados, como si los hubieran coloreado con rabia… apretando muchísimo. No sé a ti pero a mí me parece una forma sencilla y genial para hablarle a los más peques, un lenguaje que ellos entienden casi mejor que los adultos.

En fin, muchas emociones dentro de un mismo cuento y Gordito en medio de todas ellas, intentado encajar con su peculiar línea curva en un mundo lleno de tantos ángulos. ¿Encontrará su lugar en el mundo?

interior, detalle de una de las ilustraciones de «Gordito», Mar Hernández, ed. Sallybooks

Este cuento me recuerda a otros títulos que versan sobre el mismo tema, y los tienes listados en la sección de «Otras lecturas» dentro de esta misma reseña. Desde luego, su trama me recuerda a Monstruo Rosa intentando buscar su lugar en un mundo de casas blancas, no encaja y emprende un viaje allí donde él se siente cómodo. También puedo ver tintes de Elmer, el elefante más colorido del mundo, siente que no encaja con sus cuadrados multicolores y se pinta de gris para ser como los demás…  

La geometría nos puede ayudar muchísimo a explicar que no todos somos iguales, que cada uno tenemos una forma particular… pero que todos cabemos por igual. Me estoy acordando de Por cuatro esquinitas de nada, un clásico que enseña a grandes y pequeños nuestro derecho a ser aceptados. Así todos hemos de educar en la integración, para eliminar barreras de cualquier clase.

Gordito trata estos temas desde una perspectiva fresca y desenfadada. El protagonista, con sus ojos redondos, tiene vida propia y de que te va a robar el corazón puedes estar segura/o. No se puede evitar quererle y empatizar con él, ya me lo dirás cuando lo leas. Verás que su mirada y su sonrisa lo dicen todo: es una historia escrita e ilustrada desde el optimismo.

Dicho esto, este cuento es una lectura que te recomiendo en cualquier etapa o edad. Teóricamente, es apropiado a partir de 3 años, pero no atemos la lectura a un rango de edad como si fuesen matemáticas precisas porque nos estaremos equivocando.

Con Gordito (Sallybooks) lo pasamos pipa porque lo tiene todo: amplitud de vocabulario, originalidad, empatía, ternura, humor, optimismo, con un mensaje muy necesario con el que educar a niñas y niños. De paso, puedes educar también a tu corazón de adulto. Porque sí, todos, todos, todos, tenemos nuestro corazoncito debajo de nuestra forma geométrica. Y ese corazón nos hace iguales en esencia.

Nos vemos en la página siguiente.

Otras lecturas

  1. McKEE, DAVID (2006): Elmer, Beascoa, 34 pp.
  2. DE DIOS, OLGA (2013): Monstruo rosa, Apila ediciones, 36 pp.
  3. RUILLIER, JEROME (2014): Por cuatro esquinas de nada, ed. Juventud, 32 pp.
  4. RAMOS BRAVO, MARÍA (2019): Bubble gum boy, ed. Fulgencio Pimentel, 32 pp.
  5. LOVE, JESSICA (2019): Sirenas, ed. Kókinos, 38 pp.
  6. LIONNI, LEO (2018): Nadarín, ed. Kalandraka, 32 pp.

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Mediterráneo

Que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno
que han vertido en ti cien pueblos,
de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.

Joan Manuel Serrat, Mediterráneo

Antes de meternos en harina, te cuento que vamos a empezar a leer mucho y bien junto con las profes de The LAB, academia de idiomas y laboratorio de creatividad que, entre otras cosas maravillosas, cuenta con una mini (pero creciente) biblioteca llena de libros, cuentos y álbumes ilustrados para leer y no parar. No te pierdas la actividad que tienen en redes sociales (Facebook e Instagram) porque es un espacio que mola muchísimo. Así pues, ¡¡comenzamos a leer en The LABrary!!

La verdad sea dicha: un día eres joven y al otro te fascinan los documentales sobre la naturaleza. Hace unos meses, viendo uno que hablaba sobre el cangrejo ermitaño, me llamó la atención algo de su comportamiento. Algo que los humanos hemos llamado solidaridad pero cuyo significado, creo yo, trasciende al propio término.

Deja que te cuente lo que vi en ese documental porque me impactó mucho, por bobo que parezca. Resulta que el cangrejo ermitaño muda de caparazón (de concha) conforme crece su cuerpo. Algunas veces, para hacer esta tarea más sencilla, varios cangrejos de diferentes tamaños forman una hilera perfecta en la que se ayudan unos a otros a ir cambiando de concha lo más rápido posible… la concha que deja el primero le vale al siguiente, que es más pequeño. Y así sucesivamente se ayudan para conseguir un objetivo común: contar con una «casa» que les proteja. Y además lo hacen de forma rápida, cosa que (si eres cangrejo) está bastante bien porque mientras no tienes tu caparazón estás a merced de los depredadores y de la vida misma; cambiar de concha de forma rápida es vital para ellos.

Solidaridad en estado puro. ¿Crees que el valor de ayudarse entre unos y otros es innato en todos los seres vivos? En los cangrejos ermitaños desde luego… y en los humanos también. Este cuento es una buena muestra de ello. Una historia sencilla, directa y que da justo en el centro de nuestra responsabilidad con quienes sufren la injusticia de que haya dos orillas de un mismo mar, o dos lados de una misma frontera, con distinta suerte para los que nacen a un lado u otro.

Bienvenidos al cuento titulado, Mediterráneo, con texto de Ana Jesús Olaya e ilustraciones de Zaida Montes, publicado en Apublicar Editorial.

detalle de una ilustración de Zaida Montes, para «Mediterráneo»

La historia de este cuento es bien sencilla: tres niños, con una idea en la cabeza y voluntad para llevarla a cabo. Lucía, Iván y Gonzalo son testigos de algo que les lleva a la acción, la autora no nos dice qué han visto y qué han oído, pero yo te lo voy a desvelar. ¡Alto, Belén! ¿Estás haciendo spooiler? Un poco, pero creo que lo más importante del cuento es lo que NO voy a decir. Lo que ven estos tres hermanos es cómo el mar trae barcas llenas de personas desprotegidas. Hombres, mujeres, niñas y niños que no han tenido otra opción que entregarse al mar para buscar una «orilla» mejor que la que les ha tocado hasta ahora.

El instinto y el ejemplo que ven en casa empuja a Iván, Lucía y Gonzalo a no quedarse parados. ¿Qué van a hacer? Esto sí que no te lo voy a contar, para mí ese es el verdadero tesoro de este cuento. Tendrás que comprarlo para entender que hay acciones que transforman el mundo por pequeñas que parezcan. La autora, Ana Jesús Olaya, me consta que pone el alma en cada palabra. Y me consta porque la conozco de mis años de librera. Sé que todo su esfuerzo de escritora va dedicado a educar generaciones de niñas y niños en valores humanos. Sus cuentos son mensajes siempre positivos y que, además, se inspiran en la infancia. Es un placer recomendar en este espacio lector una obra de Ana Jesús.

Cuando abras Mediterráneo entrarás en la dureza de las aguas que separan los destinos de la gente. Destinos crueles en muchos casos, por esto creo que las ilustraciones van en azules, marrones y tonos algo más oscuros de lo habitual. Hay que darse cuenta de que el mensaje transmite esperanza pero la situación presente es fuerte, intensamente injusta y oscura para muchos. Me gustan los dibujos de Zaida, me dan la posibilidad de empatizar y hacer más real la historia.

detalle interior con texto de Ana Jesús Olaya e ilustración de Zaida Montes, para «Mediterráneo»

Tener una casa, encontrar refugio. Ayudar a tener una casa, dar refugio. En suma, es eso. Este cuento me recuerda a los cangrejos ermitaño, en fila, ayudándose para conseguir su necesaria concha/casa, me deja el deseo de dar ejemplo y no quedarme parada, me trae los versos más conocidos de la canción, «qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo» para increparme que esto puede ser cierto aunque varía el sentido dependiendo de la orilla.

Hagamos que el Mediterráneo pueda pintar de azul las largas noches de invierno en todas sus playas.

El puntazo positivo de esta lectura es que, comprándola, donas 5 euros a la Plataforma de Ayuda al Refugiado (PAR) de Almansa, que destina todos sus fondos a proyectos de ayuda con niñas y niños refugiados. Así que, no solo es un cuento con palabras e ilustraciones, es acción que invita a plantear al lector: ¿qué puedes hacer tú?

Búscalo y hazte con él porque es un cuento precioso, lleno de melodía poética y de buenas ideas.

Nos vemos en la siguiente página.

Otras lecturas

  1. SANNA, FRANCESCA (2016): El viaje, ed. Impedimenta, 48 pp.
  2. CLAIRE, CÉLINE y LENG, QIN (2018): El refugio, ed. Tramuntana 48 pp.
  3. H. CHAMBERS, DANIEL y DELGADO, FEDERICO (2018): Un largo viaje, Kalandraka Editora, 48 pp.
  4. WATANABE, ISSA (2019): Migrantes, ed. Libros del Zorro Rojo, 38 pp.
  5. O’CALLAGHAN, ELENA y SANTOS H., Mª JESÚS (2005): El color de la arena, ed. Edelvives, 42 pp.
  6. CAMPANARI, JOSÉ y DAVIDDI, EVELYN (2016): Trenfugiados, ed. La Fragatina, 36 pp.

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La merienda del señor Verde

René Magritte

Ante una ventana vista desde el interior de una habitación, he colocado un cuadro que representa exactamente la parte del paisaje escondida por la pintura. Así, el árbol oculta el árbol que está detrás, fuera de la habitación.

A malos tiempos, buenas lecturas. Lo que la valentía haga con nuestras vidas es responsabilidad nuestra pero los horizontes que ganamos con ella son mucho más deseables que la monotonía de vida insatisfecha.

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Silencia

Rubén Darío

Lejano clavicordio que en silencio y olvido
no diste nunca al sueño la sublime sonata,
huérfano esquife, árbol insigne, obscuro nido
que suavizó la noche de dulzura de plata...

Apagando el volumen de todo tu mundo, cierrando la boca y los ojos, el ruido se convierte en silencio. Si un cuento te dijera que en el silencio suenan melodías de canciones, ¿lo leerías? Es posible que pienses que ese cuento no lleve razón, en el silencio no puede sonar ni escucharse nada, NADA.

Ahora contempla la posibilidad de que, a través de las páginas de algunos cuentos, puedan pasar cosas extraordinarias. El título que voy a presentarte en esta reseña lo tiene muy claro, en el silencio podemos escuchar una canción: nuestra canción. 

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La entrada de Cristo en Bruselas

Eduardo Galeano

Vivimos en un mundo donde el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor y el físico más que el intelecto. Vivimos en la cultura del envase, que desprecia el contenido.

Si pintásemos un cuadro en el que se vieran nuestros gozos, nuestras sombras, todo aquello que nos perturba y, a la vez, todo aquello que nos trae sin cuidado, seguramente quedaría algo parecido al cuadro de James Ensor, pintado entre 1888-1889, donde la muchedumbre esconde más de lo que muestra. 

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Leer tan lento como sea posible

Thomas Mann

Imágenes y sensaciones que se esfumarían fácilmente con una mirada, con una risa, un cambio de opiniones, se aferran fuertemente en el ánimo del solitario, se ahondan en el silencio y se convierten en acontecimientos, aventuras, sentimientos importantes.

No cabe duda de lo rápido que podemos viajar, de lo instantáneo (como el café, a veces) de nuestra comunicación, de la inmediatez de nuestras acciones. En la velocidad ya no importa tanto la distancia sino el tiempo. Queremos ganarle tiempo al reloj pero la mayoría de las veces no tenemos muy claro qué hacer con el excedente y así lo volvemos a perder. 

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Reseña: Animales del norte

Gary Snyder

La naturaleza no es un lugar para visitar, es el hogar.

Uno de los últimos reductos del planeta en el que los animales se mueven en libertad son los libros. Parece que no les queda otra salida que las páginas, como un último intento de preservar sus huellas, sus hábitats, sus rugidos, sus graznidos o sus golpes al picotear en la madera de los árboles. Hay libros que son auténticos desafíos a nuestra propia libertad, desafíos que vienen con el viento que sopla del norte. Prepara tu equipaje.  

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Reseña: Prodigios

Ibn Arabí

Yo milito en la religión del amor, cualquiera que fuere el sendero que hallaren sus camellos.

De lo más bajo a lo más alto de un universo que no conocemos, del misterio de cada silencio a los gritos exacerbados del guerrero. Vivimos Historia y Arte, o de tiempo y espacio. ¿Qué hacemos con nuestro tiempo? ¿Qué hacemos con el espacio que nos rodea? 

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