Gary Snyder

La naturaleza no es un lugar para visitar, es el hogar.

Uno de los últimos reductos del planeta en el que los animales se mueven en libertad son los libros. Parece que no les queda otra salida que las páginas, como un último intento de preservar sus huellas, sus hábitats, sus rugidos, sus graznidos o sus golpes al picotear en la madera de los árboles. Hay libros que son auténticos desafíos a nuestra propia libertad, desafíos que vienen con el viento que sopla del norte. Prepara tu equipaje.  

Te confieso que esta reseña la he comenzado un par de veces, intento darle un tono distendido y despreocupado, pero así no me salen las palabras. Le he dado mil vueltas a por qué no puedo hablar de este libro con esa mirada alegre e inocente que todo niño tiene. Llego a dos motivos principales: uno es que, este “mundo” que vamos a recorrer no es para los muy muy peques; y dos, la cubierta es demasiado sugerente, ¿la has visto? Da igual que la respuesta sea un “sí”: vuelve a mirarla y fíjate en los ojos del lobo que sale en ella. No son ojos de bondad, nos retan, nos buscan para que miremos más allá, es una invitación seria a viajar por todo el hemisferio norte, para comprender todo lo que tenemos y todo aquello que somos.  

“Entra, atrévete”, eso me dicen los ojos anaranjados de un lobo que está amenazado. Así pues, recojo su mirada, acepto el reto de hacer de esta lectura una invitación a formar parte de toda esa gran belleza natural. Bienvenidos a Animales del norte, de Dieter Braun, una ventana al mundo publicada por Maeva Young. 

La amplia extensión de nuestro planeta y nuestro ínfimo tamaño con respecto al mismo, nos convierten en una especie bastante ciega. En masa, poblamos la tierra a nuestras anchas, pero como individuos no somos más largos de vista que un ciervo, una ardilla o un tejón. El águila nos gana en esta faceta, sin duda. Con esto quiero decir que no conocemos más que un pequeño espacio de tierra sobre el que nos movemos, ¡podemos viajar, claro está! pero seguirá siendo un porcentaje mínimo de tierra conocida. La mayoría de nosotros, yo la primera que me pongo en la lista, no conocemos más que nuestro entorno más urbano, algo del océano, algo de las montañas, algo de los bosques… pero pocos llegan a comprender globalmente esta explosión de diversidad que tenemos en nuestro planeta. 

Está bien, lo admito: tampoco el lince sabe ni llega a comprender esa explosión de diversidad. La diferencia es que son ellos los que están a punto de desaparecer si no los respetamos. Por eso la importancia de este tipo de títulos, libros que nos muestren dicha variedad y belleza. Animales del norte no es sólo una publicación a modo de enciclopedia aunque, sin duda, deja un extenso registro de animales que viven en dicho hemisferio. Así se inicia un viaje a través de América del Norte, de Europa y Asia que mostrará especies conocidas (a veces) y otras que serán descubrimientos maravillosos. El lector, curioso lector en este caso, recorrerá distintos climas, descubrirá cómo se adapta cada animal a su entorno y cómo, de forma inherente, lo respeta siguiendo un ritmo vital que le permite vivir sin necesidad de poner en juego el equilibrio natural. 

En estas páginas encontramos datos sorprendentes con los que aprender por el mero gusto de hacerlo. Los ávidos de preguntas están de enhorabuena, este libro es un tesoro para ellos porque su lectura se disfruta de principio a fin. No hay lugar para el aburrimiento y sí para un millón de paisajes en los que perderse,  jugar, inventar historias que revivan la ilusión de querer ser uno más de su rebaño, de poder entrar en cada cueva y anidar en las altas copas de los árboles. Las ilustraciones que se extienden a lo largo de este viaje nos ayudan a distinguir cuándo estamos en climas congelados de cuando estamos en zonas desérticas, cuándo la vista es aérea de cuando la perspectiva baja hasta el fondo marino. La tonalidad de los bellos escenarios nos va indicando por dónde nos movemos a la vez que se imponen las figuras esquemáticas de cada animal. 

Oso kodiak - ilust. Dieter Braun, ed. Maeva Young

Armonía y fidelidad

Me detengo en las ilustraciones, en primera persona, de cada especie aquí recogida. En conjunto son como un gran documental, no les falta detalle, como si un intrépido reportero hubiera dicho a cada uno de los animales: “Por favor, quieto en esa posición, mire a la cámara… ¡ahora, sonría!” Sólo entonces entiendo que ese pensamiento es un espejismo, que aquí no hay intrépido reportero, ni cámara, ni poses forzadas, sino líneas, geometría, un artista y lienzos.  

Reparo en que este no es un álbum con fotografías, pero disfruto los dibujos como si lo fueran. Es increíble ver cómo cobran fuerza las ilustraciones en su totalidad; si las separas no dejan de ser figuras esquemáticas sin sentido, líneas que unen puntos, triángulos y arcos, sobre todo en los rostros, pero su composición da una armonía fiel y casi real de todos los animales. Gracias a la mano seria y rotunda del autor, a mis ojos son seres vivos plasmados sobre papel que me dejan ver un instante de sus vidas incluso estando tan lejos de la mía. 

Dos consejos antes de leer este libro. 

uno_ Como dije al principio, no es un libro para niños. Digo esto no por prohibición, ni muchísimo menos, sino porque creo que este legado se disfruta mucho más cuando comprendemos la extensión de nuestro mundo, las consecuencias de nuestra convivencia y tenemos conocimiento suficiente para reflexionar sobre nuestro papel dentro de la naturaleza. 

dos_ El segundo consejo viene del anterior. No mires este libro como una enciclopedia o un manual sobre diversidad animal, es mucho más. Es una reflexión, una amenaza de extinción, una llamada a cambiar nuestro entorno y a exigir que otros también cambien el suyo (¿por qué no?).

tres_ ¡Disfrútalo! Recuerda cada dato curioso, habla de ello con tus hijos, con tus alumnas y alumnos, con tus sobrinos, busca las fotos reales de cada animal que os llamen la atención. Resumiendo: que la curiosidad te pueda y quieras aprender más todavía. Este libro es un magnífico punto de partida para un camino que no termina nunca.

Salvaje, enigmático, grandioso pero también amenazado, delicado, hermoso en su inmensidad, así descubrimos una mitad del mundo llena de vida y al alcance de nuestros ojos, ojalá que nunca tengamos que acudir a este libro en busca de especies pasadas; termino con una reflexión sobre una de las frases que introducen esta maravillosa lectura y aventura: “Y aunque puede que la humanidad siga adelante sin ellos, una muestra de la colorida diversidad de nuestro planeta muere cuando una especie desaparece”. Es posible que nosotros sigamos adelante sin algunas de las especies, lo que sí está claro es que muchas de ellas no seguirán adelante mientras nosotros sigamos arrasando como lo hacemos esta tierra nuestra y suya. ¿En qué lugar nos deja esto? 

Siente la invitación a cruzar la frontera. Abre las páginas del libro, atrévete a explorar el norte. 

¡Nos vemos en la página siguiente!

Otras lecturas

  • [1] WIESMÜLLER, DIETER (2017): Miradas, editorial Kalandraka, 36p.
  • [2] WILLIAMS, RACHEL (2016): Iluminaturaleza, editorial SM, 64p.
  • [3] DARWING, CHARLES (2016): La selección natural, editorial Nórdica Libros, 160p.
  • [4] LONDON, JACK (2015): Amor a la vida, editorial Gadir, 72p.
  • [5] ALONSO, JOSÉ R. y BLANCO, RIKI (2017): Seres asombrosos, editorial A Buen Paso, 57p.
  • [6] WOOD, AMANDA. y JOLLEY, MIKE (2016): El curioso árbol prodigioso. Mundo Natural, editorial Flamboyant, 112p.
  • [7] VV.AA. (2014): Cuentos de la Madre Tierra, editorial Juventud, 44p.

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