La aventura de volver… ¡al cole!

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La niña que llevo dentro no sabe muy bien qué pensar cuando escucha “vuelta al cole”. Los recuerdos se mezclan: hay olor a goma de borrar, a libros nuevos, a patio mojado por la lluvia de septiembre, a madrugones, a rutina de deberes, a risas de recreo… hay un poco de todo. Parece que la vuelta al cole se vive, o se quiere vivir, como una nueva aventura escolar y en efecto así es, ya que un nuevo curso es un reto continuo para todos nuestros sentidos.

Sin embargo también recuerdo que los anuncios de vuelta al cole no me transmitían ese mensaje divertido de un nuevo curso. ¿Dónde están las aventuras? ¿No se supone que las aventuras se viven en los bosques, en los barcos, en los cuentos? ¿No son cosas que pasan fuera del cole?

Y sin embargo… la persona adulta que hoy te escribe debe, por nobleza, reconocer que fue en clase donde leyó por primera vez a los clásicos que hoy ama (que en su momento, fuera caretas, detestaba). Fue en el colegio donde aprendí a leer un mapa y a fascinarme con sus recorridos históricos y fue en el colegio donde aprendí a superarme y creer en mí misma.

Cada curso es como abrir una puerta, detrás de ella hay palabras nuevas, personas nuevas, ideas que aún no existen en tu cabeza. Comprenderlo antes de tiempo es imposible, o complicado, por eso cuando decimos “un curso lleno de aventuras” me pregunto qué deberíamos transmitir realmente más allá de lo poético y utópico que resuena en nuestra imaginación.

¿QUÉ ES UNA AVENTURA?

Mil aventuras, vivir aventuras, leer es una aventura… ¿en qué pensamos cuando hablamos de aventuras? Me imagino que no todo el mundo, y menos en la infancia, tiene el mismo concepto de “aventura”. Así, de momento, parece una palabra con significado muy grande, algo que ocurre lejos, en las películas de Indiana Jone, lo contrario a la rutina del día a día y que no tiene nada que ver con comprar el pan (por ejemplo). 

En realidad una aventura es aquello que no te deja dormir por emoción, ganas, e inquietud seguramente también sea un poco de miedo. Cuántas veces has estado en vela por

Una aventura es lo que te cambia, aquello que te hace mirar distinto.  Y ahora sí, visto desde esa perspectiva…¿no es el colegio un lugar perfecto para vivirlas? Cada día sentir el vértigo de algo nuevo, de personas nuevas, excursiones con los amigos y tardes. Estoy convencida de que las buenas aventuras no tienen peligros, tienen preguntas afiladas; mientras las vas surfeando disfrutas de la compañía, del camino y más tarde te das cuenta de lo aprendido.

QUE SÍ, QUE APRENDIZAJE SINÓNIMO DE AVENTURAS

Y si no me crees, apunta estas 3 ideas para crear un ambiente positivo, pero sin pasarnos ¿eh? alrededor de la vuelta al cole.

🌍 1. Explorar con mapas el colegio y el barrio

Convertir el entorno cotidiano en territorio desconocido. Dibujar mapas del colegio, del camino que se recorre cada día, del barrio visto con ojos de explorador. Cada rincón puede esconder una historia, una pista, una sorpresa.

🎭 2. Aprender jugando a ser otros

Convertirse en personajes para aprender desde sus ojos. Un día somos científicos, otro poetas, otro exploradores. El conocimiento se transforma en juego, y el juego en descubrimiento. Aquí podemos desplegar nuestra imaginación y pensar disfraces sencillos pero divertidos why not? 

📓 3. Escribir un diario de anécdotas y curiosidades

Como los grandes exploradores, los niños pueden documentar lo que aprenden. Se puede comenzar un cuaderno donde escribir, dibujar, pegar hojas, inventar palabras. Un diario que crece cada día y guarda sus tesoros más cotidianos. Este es un tema interesante y podemos profundizar en otro artículo porque las posibilidades son infinitas, con la propia creatividad como único límite (es decir, ninguno) y con el refuerzo positivo de las cosas buenas y geniales que nos ocurren cada día. Vaya, no se me ocurre modo mejor de comenzar el curso.


Tal vez dejamos de emocionarnos con el aprendizaje porque el sistema educativo se empeña en  enseñarnos a buscar respuestas, pero no a querer más y más preguntas. Lo que prima en esta sociedad son los resultados, sin embargo, los caminos para llegar a ellos no interesan. Es vital que dejemos espacio al asombro, que el error y la búsqueda sean parte del aprendizaje sino… es un “rollo”, un “muermo”, un “aburrimiento”. Pero parte de la responsabilidad es nuestra, de educadores, responsables de la orientación y acompañamiento en la educación.

Familias, docentes, bibliotecarios… todos podemos ser parte de la aventura. Seguiremos hablando del nuevo curso y de varias ideas que me rondan la cabeza. Así las comparto contigo y podremos sacar algunas ideas claras, otras seguirán estando enredadas, sacaremos más dudas y, lo importante: sumaremos diálogo entorno a la lectura y la infancia.

Sigue paseando por el blog, creo que hay muchas cosas que pueden interesarte. No te olvides de que todas las lecturas recomendadas están disponibles tanto en bibliotecas públicas como en librerías maravillosas, y si te gusta la poesía puedes pasarte por el nido de versos que voy construyendo en “Lo que escribo”. Me encantará saber si te gustan.

Gracias por leer, nos vemos en la página siguiente.

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