¿Retomamos costumbres bonitas? Como siempre, leer un cuento antes de cerrar los ojos es la mejor de las ideas. No tienen que ser cuentos largos, ni todos los días tienen que ser diferentes, ¡se vale repetir! Tampoco hace falta convertir este rato en otra tarea imprescindible del día. Basta con dejar unos cuantos libros cerca de la almohada…

