Hegel

Si no hay contradicción no hay evolución, si no hay evolución no hay mañana.

El poder de la palabra en una película de cine mudo, por contradictorio que parezca, es pocas veces superable. 

Estaba deseando meterme en el primer berenjenal que encontrase. Así pues, pensé que lo mejor sería escribir una reseña de Potemkin, una de las joyas más valiosas del 2018 de Libros del Zorro Rojo, sin nombrar la palabra “revolución”. Yoquésé. Pensé que era demasiado obvia, que había sido demasiadas veces pronunciada o escrita… mis cosas. Yoquésé. El resultado ha sido que llevo varios meses para escribir esta reseña. 

Locuras transitorias de una servidora aparte, me encantaría recomendarte y que habláramos sobre Potemkin, una obra de Pablo Auladell que reinterpreta la película El acorazado Potemkin (1925) de Sergei Einsenstein. Publicada por Libros del Zorro Rojo y editada por la enorme (de cuerpo, de mente y, por la gloria de mi madre, enorme de libros) Piu Martínez, se ha convertido en el sueño que todos quisiéramos fuera real tras despertar. Como escribe Pablo Auladell al comenzar: una “bellísima mentira” que ya nos gustaría pudiera ser verdad. 

fotograma del film "El acorazado Potemkin" - dir. Sergei Einsenstein

La historia del Potemkin es una narración basada en hechos reales. En 1905, la tripulación del acorazado, se cansa de la humillación e injusticias de los oficiales. La carne podrida que les obligan a comer es la gota que rebasa el hartazgo de los marineros. El motín llega hasta la costa de Odessa, donde los cosacos cargan contra la población civil congregada en la larga escalera.  

Esta obra, ilustrada por Pablo Auladell, va narrando los cinco capítulos de la propia película. Las viñetas heredan la trama de las propias escenas de Einsenstein pero el gran valor de esta novela gráfica pasa por las manos de un artista que ha sabido redescubrir la esencia de un film que parecía colmado de homenajes. 

En su tiempo y con los medios disponibles entonces, impactaba que una película en blanco y negro tuviera color en algunos determinados momentos. Si Sergei Einsenstein supo hacer que la bandera roja ondeara en lo alto del mástil, no es menos cierto que logró que se pudieran escuchar el ritmo de los pasos en el barco, el agua rompiendo en la proa del Potemkin e incluso los gritos en Odessa. 

detalle de viñetas "Potemkin" - ilut. Pablo Auladell

Lo que me hace contener el aliento en esta lectura es la forma en que Pablo Auladell logra redescubrir el rojo dentro de este homenaje a la película. Para el ilustrador, la obra sigue siendo en blanco y negro… ¿qué duda cabe?… pero el rojo ya no se acota exclusivamente a la bandera, a ella se suman las palabras y la sangre. La bandera es roja, las palabras que encienden la mecha son rojas y, de igual modo, la sangre cargada de palabras y banderas es roja. Todo lo demás vuelve a ser fiel sombra en blanco y negro. 

Por lo general, seis viñetas componen cada página y, de vez en cuando, se abre el plano con panorámicas para recrearse largo tiempo. Ambas obras, tanto el film como el presente cómic, parecen creados casi al unísono pero Auladell no se queda exclusivamente en trasladar la pantalla al papel. La fuerza de las imágenes en la película toman nuevo empuje en las páginas de este cómic, remarcando los gestos de cada persona, centrándose en lo humano de los gestos. Las miradas de desprecio, la rabia contenida al agarrar una gorra, el miedo, la inquietud que duerme intranquila en la oscuridad de la noche y la inmensidad del agua, la incierta esperanza… parece mentira que sin palabras este cómic sea tan elocuente.

Todo lo efímero queda para siempre y se hace homenaje no a una película sino a la condición humana.

detalle ilustración - Potemkin, Pablo Auldadell

Este libro sorprende por su técnica, por el profundo respeto de su autor (y editora) al origen y al fondo poético de la obra. por el dramatismo impreso es las figuras más marcadas (el gran vacío negro del cañón), por la mudez de las sombras más inciertas y, sin embargo, las más inolvidables.

En esta ocasión no voy a recomendarte nada, sencillamente: este Potemkin, de Pablo Auladell, es una obra imprescindible.

Tú y yo nos vemos en la siguiente página.

Re | vo | lu | ción

Otras lecturas

  • [1] AULADELL, PABLO – basado en un poema de John Milton (2015): El paraíso perdido, ed. Sexto Piso, 320pp.
  • [2] HERNÁNDEZ COVA, FELIPE – AULADELL, PABLO (2010): Soy mi sueño, Les Impressions Nouvelles, 76pp.
  • [4] THOMAS, ROY – MIGNOLA, MIKE – NYBERG, JOHN (1992): Drácula, de Bram Stoker, Norma Editorial, 136pp.
  • [5] ROCA, PACO (2007): Arrugas, Astiberri, 104pp.
  • [6] BRIGGS, RAYMOND (1983): Cuando el viento sopla, editorial Debate, 48pp.
  • [7] HEURTIER, ANNELISE – URWILLER, RAPHAËL (2016): ¿Cuánta tierra necesita un hombre?, ediciones Ekaré, 36pp.

Lib. Zorro Rojo

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