Genghis Khan

Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla.

Si supieras de antemano tu destino ¿qué harías para cambiarlo o para obtenerlo? Te invito a descubrir una historia que sabe que todo intento es vano, que nuestros actos determinan sólo el segundo presente que tenemos entre las manos; lo demás es arcano. 

Nuestra vida se desenreda para hilvanarse en las vidas de los demás, todo cuanto nos rodea es cambio, es aventura y si supieras lo que el destino te tiene preparado no querrías ni abrir este cómic, en cambio tú eres misterio y vas a entender a la perfección el mundo en el que te sumergirá esta lectura. Bienvenidos a: Ari, cazador de dragones, de Manuel Gutiérrez Xulia Vicente, publicado por Sallybooks. 

Ni tiempos remotos ni tiempos futuros, la trama de este cómic se desenvuelve en un mundo que reconocemos como nuestro, pero Nilak (mapa habitado de esta saga) podría no ser de este mundo tanto como puede parecerlo. Las almas y destinos de los personajes que aquí se presentan se tejen con el alma y los destinos de los dragones que la pueblan. 

En Nilak escasea la materia prima, el alimento y las tensiones de una sociedad en guerra aumentan. Ari, un joven cazador de dragones, parece vivir al margen de todo lo que ocurre. Ari es ágil, sabe ganarse la vida, es bueno en su labor, por lo que un grupo de mujeres y hombres, dispuestos a alzarse contra la tiranía de los Skayrs, le proponen unirse a la revolución. Sin embargo, él se gana la vida cazando solo y llevando una existencia errante que le permite vivir en libertad, o eso piensa… porque la vida le cambiará en cuestión de minutos. 

La trama explota con una aparente calma, cuando en una de sus salidas, buscando nuevas presas, Ari se cruza con una avezada jinete de dragón. Ambos luchan en una batalla muy igualada, con un desenlace inesperado y crucial; la misteriosa joven acaba cercenando con su hacha la mano derecha del cazador. 

Este detalle hace saltar por los aires todo planteamiento vital en Ari: no sólo está herido físicamente, lo que supondrá un golpe duro de asimilar, ¿un cazador de dragones al que le falta su diestra?, sino que su herida más profunda serán la moral y el orgullo seccionado. Ante semejantes retos, Ari reconduce su destino uniéndose a la lucha activa contra los Skayrs. Su mente andará siempre en la cuerda floja entre el deber y su propia naturaleza 

detalle ilustración "Ari, cazador de dragones" - ilus. Xulia Vicente

Así de maravilloso es este cómic (recomendado a partir de 13 años) que gustará a todo lector ávido de aventuras, de personajes con carácter que se definen por lo que dicen y por lo que callan o esperan descubrir, de fantasía, de heroicidad, de lucha, de compañerismo, de épica y también de soledad. Una historia meditada, medida y desarrollada hasta el detalle más mínimo por su autor, Manuel Gutiérrez y puesta en acción de un modo soberbio por los pinceles de Xulia Vicente. 

Ambos autores se entienden a la perfección y se identifican en el trabajo del otro. El texto va tomando prestada la inmediatez impactante de las imágenes, para no perder ritmo, a la vez que estas cogen fuerza según crecen los personajes y se va desgranando la trama, las conversaciones, las decisiones… 

No hay lugar para el sosiego dentro de estas páginas, desde la primera vivimos en permanente aventura y alerta incluso cuando los personajes parecen estar en silencio o descansando. Así pues, entre la acción y el simulado remanso se divide el devenir de esta trama fantástica. Dos son los clanes que dominan y pueblan Nilak: los Mirkyr y los Skayrs. Dos son los entornos: el subsuelo y la tierra cubierta por el hielo. Dos son los encuentros que Ari tiene con su rival, y de ambos salen inesperados desenlaces. Dos son los modos de actuar: con inteligencia o con intuición. Dos son las formas de vida: humano o dragón, como dos son las apariencias: razón humana o alma de dragón. 

Ari se moverá por la trama de esta historia buscando su sitio, intentando encajar su propia personalidad dentro de esta dualidad, que no lo es tanto porque de ella parten mil ramas, mil matices; más bien pareciera que dentro de cada personaje, de cada batalla, de cada movimiento, hubiera un espejo mostrando el otro lado, la situación inversa o la personalidad reflejada. 

No puedo ni quiero contarte nada más sobre el argumento de Ari, cazador de dragones porque sería como spoilearte una buena serie o película, pero si te animas a leerlo hazte a la idea de que aquí todo está conectado, no menosprecies el valor de los gestos, no le quites importancia a ninguna palabra, lo fascinante de este cómic es que todo (personajes, ambientes, estados de ánimo…) va transformándose, incluyéndote a ti.

Estoy segura de que hará las delicias de todo joven (y no tan joven) lector, te hará saltar de emoción a golpe de espadas y espionaje. Déjate atrapar por esta saga, por la fuerza de las historias que una vez leídas se mastican una y otra vez en tu interior. Inicia este viaje con el cazador que intuye a los dragones, el joven solitario, desentendido y presuntuoso al principio, que perderá todo con la misma velocidad con que pierde una mano. La lectura la iniciarás con Ari y con quién la termines es algo que has de descubrir tú.

Cuando hayas leído el cómic que hoy te recomiendo, cuando te haya entusiasmado (doy fe de ello) y creas saberlo todo: vuelve sobre las páginas para regresar al punto de partida y comienza tu lectura de nuevo.  Como ARI, estamos hechos de un destino que vamos descubriendo paso a paso como se escribe un libro, como se lee un cómic, viñeta a viñeta, como la inmensidad de las lecturas sempiternas. 

Nos veremos en el segundo sello de dragón.

Otras lecturas

  • JIMÉNEZ, FER y RODRÍGUEZ, MIQUEL (2016): La senda de los druidas, editorial Sallybooks, 54p.
  • GUTIÉRREZ, MANUEL (2015): Noah y los dioses del paisaje, editorial Sallybooks, 34p.
  • VICENTE, XULIA (2016): Duerme pueblo, ediciones La Cúpula, 116p.
  • FUNKE, CORNELIA (2017): El jinete del dragón, Fondo de Cultura Económica, 527p.

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