Poema rima con juego

«El adulto que juega da un paso hacia otra realidad; el niño jugando avanza hacia nuevas etapas de dominio. Jugar es el método más natural de autocuración que brinda la infancia.»
| Erik Erikson (psicólogo)

Mi vida comenzaba a ser aburrida y constitucionalmente tediosa. Sí, algo me faltaba; algo que no sabía cómo explicar y que me hacía poner caras de «gato que está triste y azul» durante toda la semana. Tras alguna noche en vela y catarsis lectora me di cuenta de que me faltaba JUGAR. 

Más juego e improvisación es lo que necesitamos todos, en general, así que está decidido: los viernes voy a dedicarlos a jugar, a divertirme escribiendo poemas, cuentecillos, frases, palabras inventadas, raras o ideas absurdas para hacer que los viernes sean una revolución.

Pequeña revolución poética

Cada viernes propondré, a través de Instagram o Facebook, un juego hipersencillo para que puedas sumarte tú también a esta pequeña revolución. Todos los juegos estarán pensados para realizarlos en casa, en el aula o en la biblioteca con niños y niñas de distintas edades, según el tipo de juego iremos dando cabida a todos.

Aunque sean actividades para disfrutarlas con peques, uno de mis objetivos es conseguir que juegues tú primero y, después, animes a hacerlo a los demás. Porque todo será en vano si no vamos acompañando activamente en el gusto por la lectura, la escritura o el lenguaje.

Al final, lo único que importa es que lo pases bien y puedas reírte un rato, si la ocasión lo merece. Ya sabes, todos los viernes te espero en Instagram o Facebook (a tu gusto) para poemar un rato. ¿Te unes?

Para comenzar a lo grande, hoy traigo una propuesta sencillísima + una manualidad. ¡Todo gratis, oiga! Escribe una frase que contenga tres palabras elegidas al azar, de forma aleatoria. Palabras que, en principio, no tengan nada que ver. Yo te propongo estas tres:

HELADO, ESTORNUDO, PATO

¿Qué frase escribirías?

Como ves, no tiene misterio. Dedicándole 15 – 20 minutos a pensar algunas frases, durante el trayecto al trabajo, en el autobús o en el metro, en la ducha, haciendo como que te interesa la tele o mientras te pones el pijama, se encuentran conexiones insospechadas en el lenguaje.

El tarro generador de palabras

Si quieres ir un poquito más allá, te cuento algo que yo he hecho en casa… ¡¡un gnerador aleatorio de palabras!! Un artilugio innovador y de alta tecnología que consiste en:

  • Tarro de cristal
  • Bolitas de corcho blanco, aunque valen también Lacasitos (me han dicho)
  • Palitos de madera, tipo polo
  • Rotulador negro

Haz una lista de palabras. Cualquiera puede valer. Búscalas de tu día a día y ve apuntándolas, implica también a los niños y niñas para que escriban palabras que conozcan o puedan buscar en el diccionario (según su edad). Cuando tengas o tengáis una buena lista apuntada, recórtalas y pégalas en el palo de madera.

Ahora mete los palitos en el tarro, con la palabra hacia abajo. ¡Cuantas más palabras escondidas haya, mejor! Se puede ir aumentando el número de palabras según se os vayan ocurriendo o se pueden quitar cuando ya han salido varias veces. Cuando queráis jugar solo tendréis que sacar 3 palos y formar frases con esas 3 palabras. ¿Cuál será la frase más ocurrente? ¿Alguna frase tendrá rima?


Si te gusta esta propuesta, pásate por Instagram o Facebook porque comenzamos ya. La intención es que sean un pequeño impulso, una chispa que prenda la mecha del juego. Espero que nos encontremos cada viernes.

¡¡Que comience la magia!!

Nosotros, nos vemos en la página siguiente.

Otros artículos

Suscríbete

La lectura de ida y vuelta

No hay separación de mente y emoción; la emociones, el pensamiento y el aprendizaje están relacionados.
| ERIC JENSEN

Los mil estímulos diferentes que reciben nuestros peques juegan en contra cuando se trata de atraerlos hacia la lectura y la escritura. Sólo emocionando lograremos una atención ideal para aprender y disfrutar, ¿pero cómo se hace?

Qué suerte haber podido crecer dentro de una generación que vive inmersa en la comunicación global, la mensajería instantánea e Internet, pero que también ha visto la importancia de lo físico, de la comunicación escrita a mano y de los avisos al timbre de casa.

Lo cierto es que las generaciones más jóvenes actualmente, y mucho más las venideras, vivirán en un entorno de diálogo continuo entre ellas: whatsapp, twitter, las stories… han cambiado nuestra forma de enterdernos.

Dicho esto, sin renunciar a lo positivo que esta sociedad tiene, es innegable que el mundo le debe más de lo que creemos al género epistolar. La carta, la comunicación escrita entre personas, lleva con nosotros desde edades antiguas y no podemos subestimar, ni olvidar, el poder que han tenido desde entonces. No solo porque hayan ejercido un poder real: el de llevar notificaciones de guerra, de paz, acuerdos entre países, cartas de auxilio, cartas de confesión, de revolución, de avance científico… además, las cartas han tenido el poder de emocionarnos.

¡Esa es la llave maestra! La emoción abre puertas; las abre con mayor facilidad a edades cortas.

¿Por qué tanta emoción por un trozo de papel escrito a mano?

  1. Conlleva una dedicación palpable. Por parte no sólo del remitente sino de la persona que la recibe.
  2. Es una novedad, no ocurre no frecuencia.
  3. El protagonista es el mensaje. Una carta alberga contenido personal, que va dirigido especialmente a ti. Y eso produce emociones, normalmente, positivas.

¿Fomentar la lectura con postales?

Y yo me pregunto. ¿Por qué no aprovechar esa emoción en los niños y niñas que están aprendiendo a leer y escribir? Niños y niñas entre los 5-6 años que han comenzado a unir sílabas, a descifrar palabras que dan lugar a «los nombres de las cosas, las personas o lugares mágicos». A esa edad, estímulos como la televisión o los vídeos del móvil son mucho más atractivos. Sin embargo, se puede vencer (de vez en cuando) a dichos estímulos con la llave maestra de la emoción y el juego.

Hagamos que leer les suponga algo más que sentarse delante del texto y que escribir sea más interesante que repetir trazos en una cuartilla.

Así pues, me he inventado una nueva figura para casa, que puedes replicar en el aula, en la biblioteca o en cualquier lado: el buzón lector.

En realidad, esta idea surgió para ayudar a mi sobrina a leer. Le «cuesta» ponerse a leer cuentos, le aburre más que la tele (vamos, lo normal) y se frustra cuando no lo hace bien. Ella no ve que avanza a pasos agigantados como lo vemos los adultos que estamos a su alrededor.

Con la idea de recibir cartas, ella se emociona, las lee 20.000 veces y se anima a responder, escribiendo sus propias cartas.

¿Cómo hacer un buzón postal?

Materiales

  • Caja de puré o cereales
  • Trozo de cartón
  • Pintura amarilla
  • Pincel
  • Tijeras y cola blanca
  • Lápiz y regla
  • Rotulador negro

Instrucciones

Despliega con cuidado la caja de cartón. Con el lápiz y la regla mide el centro del lado ancho de la caja y dibuja una ranura suficientemente larga y de unos 5mm. de grosor. Abre la ranura, hazlo ahora porque una vez que vuelva a estar montada la caja te resultará más complicado.

Ahora toca pintar la caja, yo lo he hecho de color amarillo postal pero eso va al gusto. Cuando la pintura haya secado decora el buzón con alguna palabra o dibujo divertido.

Una vez tengas la caja pintada y decorada, vuelve a montarla. Utiliza cola blanca para sellar el cartón. CUIDADO: Para que el buzón pueda abrirse y cerrarse (y poder acceder a las cartas) no pegues el lado que lleva la lengüeta que cierra la caja.

Cuando tengas terminado el buzón, no te olvides de colocarlo a su altura; de otra forma no valdrá de nada.

Puedes usar este buzón para infinidad de cosas en serio que no te exagero nada. Las ventajas de jugar de este modo son incontables y todo por una caja de puré de patatas que, de otro modo, hubiera ido a la basura.

Espero que te valga esta actividad porque es una estupenda manera de conseguir que lean y practiquen la escritura. Repito que es un recurso que puedes usar en la biblioteca, en casa, en la escuela, en clubs de lectura…

Gracias por haberme acompañado hasta aquí, si quieres estar al día de todas las novedades que subo al blog, puedes suscribirte al Boletín y que todos los artículos lleguen directamente a tu correo.

¡Un saludo! Nos vemos en la página siguiente.

Otras lecturas

  • USHER, SHAUN (2014): Cartas memorables, Barcelona, editorial Salamandra, 384 pp.
  • SIERRA I FABRA, JORDI (2006): Kafka y la muñeca viajera, Madrid, editorial Siruela, 152 pp.
  • MORGENSTERN, SUSIE (2017): Cartas de amor de 0 a 10, col. Barco de Vapor – Serie roja nº195, Madrid, editorial SM, 152 pp.

Suscríbete